lunes, 22 de agosto de 2016

Pami siempre !!!!!!!!!!

“Mi madre necesita los audífonos que el PAMI esquiva hace ya casi tres años”


LAS ORTRAS CARTAS: Voces, reclamos y esperas de jubilados



Leyendo la nota “Aun en la sordera, la comunicación sabe abrirse camino”, de Verónica Sukaczer, sentí un enorme dolor por lo que estamos atravesando con mi madre. Hace casi tres años iniciamos los trámites en el PAMI para que le entreguen a mi madre dos audífonos, enormemente necesarios para su vida y seguridad. Ella es una persona joven, de 68 años, muy activa, trabaja de genealogista, lee los labios y mucha gente no se da cuenta que es hipoacúsica. El PAMI, en el anterior gobierno nos dio vueltas por todos lados sin ninguna solución. El actual Gobierno sigue el mismo camino, aunque más grave, dado que iniciamos un trámite por recurso de amparo, como el mismo es una defensoría gratis aceptaron poner una medida cautelar. Cual no sería nuestra sorpresa al enterarnos de que este instituto apeló la medida, y esto seguirá demorando hasta el infinito. El PAMI ni siquiera tiene médicos, empeoró tremendamente la atención. Luego de la medida cautelar, a mi madre la maltrataron dejándola horas para atenderla, pero no importó, esperamos. Esto que hace el PAMI de apelar los fallos es lo que hicieron con todos los jubilados, y ahora se supone que deberán pagar lo adeudado.
Ya no sabemos a dónde ir, a quién recurrir ante tanta desidia y condenar a las personas al silencio a costa de la seguridad de su vida. ¿Qué se debe hacer con las personas hipoacúsicas? ¿Hay que encerrarlas en un sótano? ¿Condenarlas en su plena vida como lo está haciendo el PAMI?
Maggie Finnegham
maggiegipciana@gmail.com



Voces, reclamos y esperas de jubilados
Soy mayor de 80 años, cobro unos $ 5.790 mensuales de jubilación y Edesur me rechaza por nota la tan solicitada tarifa social. Tengo movilidad reducida, lo mismo mi señora esposa, y tengo juicio con la ANSeS ya con sentencia, y me pregunto: ¿existe la sensibilidad social respecto a los aumentos de tarifas? Estoy convenciéndome por completo de que son muchas las personas que, sin calificación, desconocen o no están enteradas de las escalas reales de sueldos y jubilaciones de las mayorías de los argentinos. Pienso que habrá adecuaciones próximamente. A veces pienso que hay que llegar a la vejez para sufrir atropellos que no experimenté cuando hace años trabajaba normalmente.
Roberto Erich
fersilwal@yahoo.com.ar



Es humillante el trato que recibí en la delegación Hurlingham del PAMI. Ahí me dirigí el 7 de julio en busca del bienestar de mi amado papá, para poder ingresarlo a una residencia con opción psiquiátrica, acorde a su patología, luego de su alta en la clínica Sagrado Corazón. El maltrato se inició ya con el tiempo que me hicieron esperar, pese a ser citada a un horario. La “asistente social”, luego de presentar la documentación, de mala manera me sometió a preguntas y repreguntas como si fuera una delincuente. Luego de un interrogatorio, más acorde a prácticas dignas de otras etapas de nuestro país, me denigró con la frase hiriente: “Con todo lo que le pasó hay que ver si usted puede volver a trabajar”. No podía creer lo que estaba escuchando y le pregunté qué me quiso decir. En forma irónica agregó: “Puede ir al hospitalito a ver si le dan un certificado por discapacidad para obtener una pensión derivada”. Sólo intentaba darle lo mejor a mi papá, Leandro Castellanos. No pude, el falleció el 12 de julio. Espero que nadie tenga que pasar lo que me tocó vivir.
Nancy Castellanos
eva2004985@hotmail.com



Deseo expresar mi agradecimiento, admiración y cariño hacia los profesionales, técnicos y trabajadores del Hospital de Clínicas José de San Martín, muy especialmente a los doctores Brosky y Carbia de Hematología, su secretaria María Inés Bellisi, al doctor Alvarez de Urología, equipo del doctor Zaninovich de Neurocirugía, y Salas 2 y 6 de Terapia Intensiva. También, agradecer a la Agencia 5-UGL VI de PAMI, a la señora Victoria Dángelo y doctora María del Carmen González. Con profesionalismo, compromiso, solidaridad y humanismo nos han acompañado en el tránsito de la enfermedad de mis abuelos Lita y Fredy, y en su despedida.
Valeria Guzmán
vale1404@hotmail.com



Tengo bastante experiencia en el tema jubilatorio, y por lo tanto he controlado siempre los valores en el otorgamiento de mi beneficio, como asimismo las siguientes actualizaciones que el mismo ha tenido en ocasión de la promulgación y reglamentación del ley 27.620 de reparación. Hice el cálculo de mis últimos 10 años de trabajo con los coeficientes fijados en el art. 5 de la citada ley, arrojando que me corresponde un incremento en el haber. Grande es mi sorpresa cuando ingreso a la consulta en la página Web de la ANSeS, donde me manifiesta que estoy comprendido dentro la ley, pero de la misma no surgen diferencias a mi favor. En mi caso conozco la ley y sus beneficios, pero ¿cuántos jubilados que también les corresponde este aumento ven este mensaje y no siendo conocedores de la ley y su aplicación, abandonan la gestión?
¿Estaremos ante un error o una acción mal intencionada?
Carlos Abriata
cabriata8@gmail.com



Me dirijo al señor Emilio Basavilbaso para que tenga a bien informar a la opinión pública si la ANSeS adoptará alguna política para con aquellos jubilados a los que, de acuerdo a la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, les corresponde percibir un haber previsional superior al tope de 36.330 pesos que la repartición ha establecido en el Programa de Reparación Histórica y concretar dicho objetivo con ese segmento de jubilados, o si la ANSeS continuará litigando y apelando los fallos de las instancias inferiores para que la Corte Suprema de Justicia termine dictando sentencias favorables a los beneficiarios, como lo ha hecho durante el gobierno anterior y hasta el presente. Su respuesta será clarificadora.
Oscar E. García
osedgar@yahoo.com

jueves, 18 de agosto de 2016

La edad para jubilarse: otra perspectiva

Aumentar la edad de retiro de un modo geográficamente indiscriminado expresa no solo una mirada de país desde su metrópolis.



Por Héctor Zajac, Geógrafo (UBA)
El gobierno esgrime el envejecimiento poblacional como una causa de su intención de llevar la edad de retiro por encima de 65 años. Trabajadores que sufren mayores cargas sociales -y menores salarios- para sostener un sistema de reparto con una proporción creciente de pasivos, por la caída de la natalidad.
La crítica que alude al desempleo juvenil por el tapón que aquellos que se jubilaban, y ahora no, crearían en el mercado laboral, expresa una visión “malthusiana” por pensar la economía como un ámbito de plazas fijas y deriva en la legitimación de un discurso anti-inmigratorio que hace agua si se advierte que la única solución estructural a la falta de activos naturales es la inmigración. El mundo desarrollado debate hoy sobre los beneficios de pagar menos jubilaciones y redirigir recursos hacia desocupados fomentando generación de empleo juvenil, atendiendo al vínculo entre calidad de salud pública, ausentismo y productividad laboral por edades. Imposible extrapolar tal debate al mundo en desarrollo, con baja o inexistente contención social, y Estados que “barren bajo la alfombra” a los excluidos, las ventajas de una eventual incremento etario en el retiro, nada desdeñables en términos del ahorro generado que permitirían, por caso, incrementar obra pública, ocultan ominosas implicancias.
La esperanza de vida al nacer es la edad promedio a la que se espera que llegue una persona, y se construye en función de la mortalidad de un país para toda la pirámide al momento en que se realiza el cálculo. Argentina, con 76 años, está 7 años atrasada respecto a los países más avanzados de la UE, donde sus ciudadanos envejecen en buenas condiciones de salud física y mental. No es nuestro caso, dónde además, el promedio es menos representativo que en el viejo continente con provincias que apenas llegan a los 70 años y otras por encima de los 79, producto de la enorme desigualdad regional en el acceso a la salud y educación.
En este contexto, aumentar la edad de retiro de un modo geográficamente indiscriminado expresa no solo una mirada de país desde su metrópolis, un error en lo económico, sino un horror irreparable en lo humano por propugnar la creación de una nueva cohorte de NINIS ( no pueden trabajar, ni jubilarse), mucho más vulnerables, por edad y en una cultura que descuida a sus mayores. Tampoco es adecuado estimular la permanencia voluntaria asumiendo que la pobreza en el interior no solo genera una baja productividad laboral en edad tardía, sino que obligaría a quienes más merecen el descanso a subordinar deseo a necesidad. Finalmente, las diferencias en edades de jubilación según gremios, no son el resultado de consideraciones técnicas, objetivas y extemporáneas, sino de conquistas históricas de derechos de los trabajadores, las que celosamente preservan las naciones que aplicaron la medida con éxito.

miércoles, 17 de agosto de 2016

A mi me pasa . . . . . y a Ud . . . .

*¡Los cerebros de las personas mayores son lentos porque saben muchísimo!*

La gente *no declina su capacidad mental con la edad*, sólo les toma más tiempo recordar los hechos porque tienen mucha información en sus cerebros; los científicos creen que al igual que el ordenador, el disco duro se llena, así también lo hacen los seres humanos y toma más tiempo para acceder a dicha información cuando sus cerebros están llenos.
Los investigadores dicen que este proceso de desaceleración no tiene nada que ver con el deterioro cognitivo.
De acuerdo al doctor Michael Ramscarl el cerebro humano funciona más lento en la vejez, por el sólo hecho de tener almacenada gran cantidad de información a través del tiempo.
Los cerebros de las personas mayores no se debilitan, sino por el contrario ¡están repletos de sabiduría!
Frecuentemente las personas mayores suelen ir a otra habitación para conseguir algo y cuando llegan allí, se paran preguntándose qué #*&"~@ fue lo que vine a buscar.
Esto no es de ninguna manera un problema de memoria, es la forma lógica en que nuestro sistema opera con el brillante objetivo de hacer que las personas mayores hagamos más ejercicio.
Ahora cuando no me llegue a una palabra o un nombre, no voy a excusarme diciendo "Ya mi cabeza no da" Ahora, voy a decir: _"¡Mi disco duro tiene una extraordinaria cantidad de información!"_
Tengo muchos más amigos a quienes debería enviar esto, pero ahora mismo no recuerdo sus nombres. Así que por favor envíen esto a sus amigos; posiblemente sean amigos míos también.
Creo que este alentador artículo nos va a gustar a todos!!

martes, 16 de agosto de 2016

La vejez

Conviene repensar cómo vivir mejor la vejez

Debates: ¿A qué edad jubilarse?
Ricardo Iacub


La relación del Estado con la jubilación nunca fue sencilla. Este derecho surge de tensiones sociales, siempre presentes entre las reivindicaciones de los trabajadores y el impacto económico que esta política genera.
La jubilación emergió como la responsabilidad del Estado frente a la carencia de trabajo de quienes envejecían y no podían adecuarse a las nuevas formas de empleabilidad que planteaba la sociedad industrial. Su aparición fue el fruto de luchas sindicales y de grupos socialistas por garantizar un sistema solidario. Sin embargo, al mismo tiempo que surgían estas demandas sociales, aparecían otras de cariz más filosófico, que propusieron algo más que un sostén económico. Pudieron vislumbrar lo que la jubilación prometía: una etapa donde cada uno pueda gozar del tiempo, por fin, libre, saliendo de la alienación del trabajo como única promesa de bienestar.
Esta perspectiva permitió pensar en el derecho a vivir una etapa con algunas características diferenciales pero donde, no “tan tarde”, ni por un solo criterio de enfermedad, se pueda gozar de vivir sin trabajar. Para ello, las sociedades occidentales vienen disponiendo de recursos para facilitar un desarrollo humano que contemple la educación, la actividad física y recreativa, los viajes y tantos otros espacios de disfrute, que algunos denominaron “los años dorados”. La jubilación ha sido una de las bases centrales desde donde se han ido constituyendo nuevos sentidos y formas de pensar la vejez. Con tiempo disponible para actividades y proyectos más personales.
Las investigaciones entraron en el debate tratando de validar o cuestionar la jubilación. Los resultados, aunque con ciertas contradicciones, suelen presentar una proporción de personas que tiene dificultades para sobrellevar el pasaje a la misma, especialmente en sus primeras etapas. Sin embargo ésta parece ser una proporción minoritaria, no poco significativa, que en una investigación británica calcularon en un 25%. En términos estadísticos la mayoría desea jubilarse, especialmente cuando los haberes no se alejan demasiado de los salarios, y existe evidencia de que, así como algunos llegan a enfermar, muchos mejoran su estado de salud al haber menos presiones y más tiempo para una vida saludable. Lo que nos indica que como sociedad podemos apoyar este proceso a través de espacios de formación pre jubilatorios o darles la oportunidad de continuar trabajando a quienes lo deseen, como sucede en países donde la jubilación es voluntaria o como sucede incluso con los profesionales independientes en nuestro país. Sabemos que jubilar a ciertas personas puede significar una enorme pérdida a nivel individual y social.
No cabe duda de que el envejecimiento poblacional actual plantea tensiones sociales novedosas. Las jubilaciones de reparto se basan en cálculos económicos que la hacían posible en la medida que sean más los trabajadores en actividad que los jubilados. Lo que no descarta que en muchos casos hubiera asistencia de impuestos para la composición del haber. Las nuevas ecuaciones convocan a pensar con mayor detenimiento el tema de la edad jubilatoria, así como también el modo de conseguir los recursos.
Pero hablar de la edad de las jubilaciones nos remite a otras dificultades que deberíamos tener en cuenta, como la empleabilidad. Si estamos en sociedades donde no abunda el trabajo y a la gente mayor de 50 le cuesta hallarlo, deberíamos ser juiciosos a la hora de pensar la edad jubilatoria, ya que extenderla podría complejizar más la búsqueda. Pero más aún, venimos padeciendo políticas en las que cuando no hay trabajo es preferible jubilar, pero luego cuando los costos de los haberes son altos se habla de elevar la edad. Los cálculos de desempleo y jubilación se asemejan al “lecho de Procusto”, ya que se tironea de un lado o del otro según la ocasión y necesidad.
Deberíamos poder imaginar qué queremos del envejecimiento y planificar esta etapa teniendo en cuenta sus particularidades, así como los cálculos económicos que ello genera. Pero resulta necesario valorizar las posibilidades de una etapa donde lo productivo o lo valioso no necesariamente pasen por su rendimiento económico sino por su rendimiento humano.

Ricardo Iacub es psicólogo, especialista en adultos mayores

lunes, 15 de agosto de 2016

¿ Le pagarán ? . . . pero van a tener que responderle porque no le pagan

“Voy a ir en persona a la ANSeS para ver si así me pagan lo que corresponde”


OTRA CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados


Estuve bastante tiempo tratando de entrar en “MI ANSeS”, pero no obtuve la respuesta deseada. Coloco mi CUIL y dice que no corresponde. Solicito una clave, pero como el CUIL dice que es equivocado, no puedo entrar en la página siguiente. Luego fui a otro punto de jubilados poniendo mis datos: e-mail, apellidos y nombre y teléfono celular; que omitiera el 0, y volvía a salir que omitiera el 0. Cansada, sin poder que alguien te atienda borré todo, temiendo que mis datos pudieran ser usados. Uno ya no confía en nadie.
Mi factura de gas llegó con $ 1.680 en dos pagos. Mi jubilación es apenas un poco más que la pensión mínima de mi esposo. He de pagar la primer cuota, porque si esperamos y fallan en contra, ¿cómo la pagaríamos? Este año el frío fue muy grande. El año pasado por la noche la estufa quedaba en piloto, pero no este año, que hay que dejarla un poco más del mínimo.
Tengo 82 años y gracias a Dios, buena salud. Aclaro, además, que me descuentan de la jubilación $ l. 000 por mes por muchos años por una operación de cataratas, pues acá en la Costa hay un médico que opera y yo lo hice particular en Dolores con un médico recomendado, ya que con la vista, y sobre todo a esta edad, no se puede especular.
Viajaré en estos días al partido de Lavalle, a la ANSeS, (en colectivo) a ver si me pagan lo que me corresponde, porque he trabajado por muchos años en Nestlé con muy buen sueldo, y no hay derecho a todo esto.
Juana Carboni
cocacarboniecharri@hotmail.com
Voces, reclamos y esperas de jubilados
Escribo por el rimbombante anuncio del pago de sentencias a jubilados. Duele decírselo a quien se ha votado, pero con las esperanzas no se juega, y con las ilusiones de los ancianos tampoco. Casi un caso macabro que deja miles de jubilados en el camino. Para la actualización de la jubilación te piden la clave de no sé qué, el blanqueo de capitales, etc. Increíblemente incluyen otra dificultad que llaman ¿clave de la Seguridad Social? El acceso a la información brindada a través de la ANSeS nunca ha sido clara. Otra causa de disgusto, que los abuelos, mía y de otros, sólo ocasionarían más penurias. ¿Acaso no ven que los ancianos no están en condiciones de cumplimentar tantas idas y vueltas?
Nieves Pérez
DNI.: 1.386.994


Soy jubilada docente desde 2012 y llevo 4 años esperando que la ANSeS se digne a liquidarme correctamente mi haber jubilatorio. Trabajé como profesora desde 1986 y aporté desde 1994, año en que el presidente Menen transfirió el sistema educativo a las provincias, a dos cajas provisionales simultáneamente.
Por un lado al IPS por ser un colegio privado con subvención estatal, y por otro lado a la ANSeS, por trabajar en la Escuela de Suboficiales de Ejército Sargento Cabral. Mi jubilación la tramité en la ANSeS por tener la mayor cantidad de años aportados en esa caja. Después de más de dos años de haber empezado mi trámite, recibí la anhelada jubilación. Luego averigüé que la ANSeS nunca me liquidó las horas trabajadas y aportadas desde la transferencia al IPS. Hice reclamos en 2013/14/15, y en la actualidad la ANSeS me comunica que mi trámite está en la Unidad de Resolución de Trámites Centralizados “C”. Mi expediente es el 024-27-06539367-6-922-00002.
Lidia Sangla
sangla_l@yahoo.com.ar


He trabajado durante 38 años en la Comisión Nacional de Energía Atómica. Me jubilé en 2014 bajo el régimen del investigador científico, ley 22.929. Bajo esa ley la actualización de mis haberes previsionales se hace de acuerdo a la movilidad del personal en actividad. Pero esta actualización no es automática. La institución donde trabajé tiene la buena disposición de solicitarla a la ANSeS cada vez. Mi primera jubilación la cobré en marzo de 2014. La primera actualización la cobré recién en marzo de 2015. La segunda, en marzo de 2016. ¿Cómo se puede revertir este sistema perverso?
Alba Zaretzky
alba_noemi_zaretzky@yahoo.com.ar

La ley de reparación histórica dice reparar la injusticia con los jubilados que tienen juicio pendientes por reajuste de haberes. Yo soy uno de ellos desde principios de 2013, (CSS 004536/2013), le hice juicio la ANSeS y en octubre de 2014 tuve una sentencia favorable en primera instancia que fue apelada por la ANSeS. Desde esa fecha, mi expediente se encuentra a la espera que designen la sala de la Cámara de Apelaciones que tratará el mismo. He consultado en la Web de la ANSeS para ver si estaba entre los beneficiados por la ley, y con sorpresa me encuentro que, si bien dice que me corresponde la Ley de Reparación Histórica, no hay lugar al reajuste de mi haber mensual. ¿Cómo puede ser, si en primera instancia la ANSeS tenía que reajustar mi jubilación al valor máximo y ahora con la ley no me corresponde nada? ¿Hay un error en la ley o hay un error en el aplicativo que usa la ANSeS para los cálculos del reajuste? Creo que yo no seré el único y como consecuencia de este error, muchos jubilados continuarán con los juicios.
Eduardo Torreiro
eftorreiro@gmail.com

La atención telefónica de PAMI (0800-999-1100) para solicitar turno de descuento es vergonzosa y lastimosa. Aducen que se atiende de 8 a 16, y les puedo asegurar que no atienden nunca. Ponen una grabación: “Están todos los operadores ocupados”. Hagan la prueba si lo deseen, y verán.
En un lugar tan importante, sensible para las personas de la tercera edad, tendrían que poner como jefes a personas trabajadoras, competentes y comprensivas, y por amiguismo ponen a incompetentes y vagos.
Si se dan cuenta que no alcanzan las líneas o el personal tienen que extender el horario de atención, poner otras líneas telefónicas o sumar más personal. Todos sabemos que en la administración pública sobran vagos y ñoquis.
Carlos Oriolo
carlos-oriolo@hotmail.com 

domingo, 14 de agosto de 2016

Elevan la edad jubilatoria ¿¿¿ ???

Malas noticias del mercado de trabajo

Debates: ¿A qué edad jubilarse?
Javier Lindenboim


La discusión sobre la elevación de la edad del retiro laboral parte de dos certidumbres: el sistema requiere cambios y el mercado de trabajo está atravesando uno de los momentos más delicados de los últimos años. Los datos económicos y de empleo de la primera parte del año no tienen nada de alentadores. La actividad económica sigue deprimida y ahora sí los datos oficiales (aunque parciales, de la cartera laboral) dan cuenta de una caída significativa del empleo en los primeros meses de la gestión de Mauricio Macri. De manera que el contrapunto inevitable entre la modificación de la edad de retiro jubilatorio y las condiciones de funcionamiento del mercado de trabajo se da en un contexto francamente preocupante. Si la propuesta se formaliza, habrá que evaluar el impacto de la continuidad en el mercado laboral de los adultos mayores que están activos laboralmente. Por una parte, el volumen actual implicado y, por otra, el flujo anual que se agregaría a la oferta laboral con la elevación de la edad.
La eventual elevación de la edad afectaría a los 300000 varones de 65-69 años ocupados (según el censo de 2010) y/o a las 360000 mujeres del rango 60-64. Esta sería la máxima cuantía de la presión al mercado laboral por su permanencia.
En términos agregados y considerando que se plantease un cambio gradual, puede estimarse que unos 100000 adultos mayores permanecerían ocupados. En el tramo de 20 a 24 años, había algo más de 3 millones con una alta tasa de actividad y también alto desempleo. Pero no ingresan todos juntos. Cada año entra al mercado de trabajo medio millón de integrantes (de los cuales más del 12%, según el Censo, no conseguía ocupación), entonces aquellos cien mil mayores que permanecerían en el mercado laboral presionarían fuertemente desde el lado de la oferta.
Pero más allá de la exactitud de estas referencias (amén de los problemas que pudo haber tenido el último relevamiento, por lo general el Censo no es buena fuente para los datos de participación económica de la población), hay dos cuestiones que importan: estamos hablando de un mercado de trabajo que hoy ya no es el que era. Lejos están los años en que era evidente el dinamismo de la demanda de trabajadores. Desde el punto de vista del empleo, la última década y media mostró tres etapas diferenciadas: la impetuosa salida de la crisis de 2001, un estancamiento durante el primer período de Cristina Kirchner y una sensible declinación posterior.
No es un detalle tener en cuenta que la declinación de los años recientes fue apenas disimulada por la demanda ocupacional desde algunos niveles del Estado y el crecimiento del cuentapropismo más la manipulación estadística de la EPH desde 2013, con lo que se “pasó por alto” la destrucción de empleo en 2014. Ahora hay fuertes indicios de pérdidas absolutas de empleo y sería un error minimizarlos porque son menores que los de entonces. Con ser todo esto importante lo es más –en segundo lugar- el efecto sobre el nivel medio salarial. O lo que es mejor decir, sobre la distribución del ingreso. Ya hemos visto en Argentina situaciones en las que el estancamiento o la declinación económica perjudicaron a los trabajadores. El resultado, con matices, siempre fue un incremento de los empleos desprotegidos y/o por cuenta propia, una contención de la retribución salarial y una declinación de la participación del salario en la distribución de la renta.
En el invierno de 2016, pese a lo esperado y anunciado, predominan condiciones sin duda desfavorables para el sector del trabajo. El consumo declina y la inversión no aparece. Aunque se supere la falta de datos actual, hemos perdido las posibilidades de comparar con la situación de los años precedentes y por tanto, a las penurias de vastos sectores por las suspensiones y la alta inflación se agrega la ausencia de elementos apropiados para evaluar el comportamiento del empleo, su calidad y su retribución. No parece un buen momento para agregarle una presión negativa adicional, aunque sea imprescindible reflexionar a futuro sobre el derrotero de la protección social, no sólo en nuestras playas.

sábado, 13 de agosto de 2016

Setiembre 14,16%

Desde el 01.09.2016 las jubilaciones y pensiones aumentan por Ley 14,16% y el mínimo $ 5.661.00

Aumentan las jubilaciones y la AUH un 14,16% en septiembre

El ajuste se hará por la ley de movilidad; la Anses también anunció una recomposición extraordinaria para 264.436 jubilados
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LA NACION
Viernes 12 de agosto de 2016 • 13:20
El Gobierno anunció aumentos en las jubilaciones
El Gobierno anunció aumentos en las jubilaciones.
El director ejecutivo de la Anses, Emilio Basavilbaso, anunció hoy que la recomposición de los haberes jubilatorias que se aplicará en septiembre será del 14,16 por ciento. Así, el ingreso mínimo pasará de 4958 a 5661 pesos mensuales y el máximo, de 36.330 a 41.474 pesos, en tanto que la prestación media del sistema se elevará de 8135 a 9287 pesos. Para concretar los aumentos, derivados de la aplicación de la ley de movilidad, se destinarán $ 98.471 millones en lo que resta del año.

La ley de movilidad, vigente desde 2009, prevé dos incrementos al año, en los meses de marzo y septiembre. El porcentaje surge de una fórmula que considera, entre sus componentes, la evolución de la recaudación de los recursos tributarios utilizados en el pago de las prestaciones.
Junto con las jubilaciones, se incrementa también el monto de la Asignación Universal por Hijo y de los pagos por hijo en el salario familiar. La AUH y también la asignación mensual por embarazo, pasan de 966 a 1103 pesos. Según informó la Anses, eso impactará en 3.922.156 niños de 2,1 millones de familias y en 77.203 embarazadas.
Por su parte, habrá también una mejora en los pagos por los hijos de los asalariados, jubilados, pensiones no contributivas, ex combatientes y titulares de la prestación por desempleos, siempre que cumplan con las condiciones para cobrar el beneficio. Se trata en este caso de casi 4,8 millones de niños. Dependiendo del rango de ingresos familiares, la asignación mensual será de entre $ 228 (ingresos de $ 25.400 a $ 60.000) y $ 1103 (ingresos de hasta $ 17.124).
Basavilbaso también anunció que, en septiembre, habrá un incremento adicional para 264.436 jubilados incluidos en el plan de reparación histórica aprobado por ley. La decisión tomada implica que este grupo de personas no tendrán que hacer los trámites previstos para adherir a ese programa, sino que se beneficiarán directamente, según explicaron fuentes del organismo. Los alcanzados serán quienes cumplan con los siguientes requisitos: tener más de 80 años, que el haber recalculado no supere en dos veces al haber mínimo y no tener un juicio iniciado contra la Anses. Según el organismo, con esta medida dejarán de percibir el ingreso mínimo un total de 114.532 personas.

lunes, 8 de agosto de 2016

Ganancias... el impuestazo

“Ganancias es un impuesto tramposo que le roba paz y dignidad al jubilado”


OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados


El tema del Impuesto a las Ganancias en las jubilaciones es una violación sin máscara a los millones de jubilados. Un impuesto que sacude la economía de esta gran masa poblacional. ¿Es que no fue suficiente con que pagaran Ganancias mientras formaban parte activa de una empresa ya sea privada o estatal? El Estado reconoció que se debía pagar los juicios a los jubilados, señalando quienes estarían en condiciones de hacerlo en primer grado. No importa si superan el monto que el Estado fijó, no deben pagar Ganancias. La jubilación no es una “ganancia”, es un tributo a los largos años de aportes para el desarrollo del país.
Los aumentos salvajes en los servicios, impactaron de manera cruel en el bolsillo de un jubilado, a quien también se le pide un sacrificio en el consumo. Claro está que ningún funcionario podría vivir con la jubilación mínima, pero si pretenden que los mayores sigan haciendo sacrificios.
No basta con la tarifa social, no basta con esa miserable devolución del IVA ni con el aumento vergonzoso de un 15%. La justicia social de la que tanto hablan, pero no practican, es sólo un eslogan de campaña. El bendito 82% móvil, también un latiguillo en la campaña electoral, se convirtió en un sueño para el adulto mayor y pasó a convertirse en una irrealidad, porque otra vez les mintieron. Hay que esperar hasta el año que viene para ver qué pasa con el sistema jubilatorio, si sigue pagando Ganancias o no. Ganancias, cuanto más nombro esta palabra más indignación provoca en mí.
Presidente, el jubilado no es un empresario, el jubilado es una persona que merece vivir sin sobresaltos. Pero claro, usted cree que por un apretón de manos o un beso ya los tiene otra vez en su bolsillo. Pero no, el bolsillo, su bolsillo, ya se está perforando porque la gran mayoría de los pasivos abrieron sus ojos y se encontraron con que usted dejó en el camino la promesa de la devolución del 82% móvil. Y si dice que la economía no cuenta con fondos, es porque tiene un mal ministro de Economía, porque sí dispone de fondos para lo que le conviene. Lamentablemente, muchos creen que llegar a la tercer edad es no tener derechos. Señor Presidente, lo convoco a que explique por qué no los exime de un impuesto tramposo, que les roba la paz y la dignidad.
Beatriz Lopapa
bmlopapa@gmail.com



Voces, reclamos y esperas de jubilados
Señor ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, soy jubilada docente y desde 2014 no recibo los ajustes en los haberes por estar, según sentencia judicial, al amparo de la Ley 24.016. El 5 de marzo de este año inicié el trámite para la actualización de los haberes ante la UDAI y han pasado cinco meses sin que el mismo haya sido tratado ni definido. Apelo a usted a los fines de remediar este injusto error que afecta a alguien que por su edad no tiene tiempo para esperar. Realmente los jubilados docentes incluidos en la mencionada Ley necesitan la automatización de los aumentos de acuerdo a los convenios laborales concertados.
Elda E. Pracchia
hectoraccame@hotmail.com



Quiero denunciar la mala atención de la Clínica Modelo de Burzaco, en la que mi madre estuvo internada por el PAMI. Ingresó en Guardia el 6 de julio por un cuadro de ACV y la tuvieron allí dos días porque no había cama en internación. Cuando al día siguiente dejaron que los familiares pasemos a la Guardia a ver a las personas internadas nos encontramos con una situación penosa y no pude sentir más que indignación. Mi mamá, gracias a Dios, estaba en una cama, pero a pesar de estar allí desde el día anterior, no le dieron nasa de comer.
Cuando pregunté, recién ahí le sirvieron un té con leche y unas galletitas. La mayoría de las otras personas internadas estaban en sillas sentadas y así las atendían porque había pocas camas y los médicos hacían lo que podían. Sólo dos doctores y dos enfermeros. No puede ser que una clínica atienda así a nuestros abuelos.
Noemí Schneider
noemi.schneider@live.com


El Estado se quedó con mis aportes. Me pagan una miseria luego de haber aportado en relación de dependencia durante 21 años, a lo que se agrega una acumulación bonificada por mi trabajo como piloto aeronavegante de 12 años, 4 meses y 5 días, y otros 15 años como autónomo tras quedar cesante de la empresa por quiebra. Esos 15 años de aportes en las categorías A y B es de donde se basaron para calcularme el haber aplicando leyes que perjudican a la gente común, al trabajador, al profesional. Eso sí, no son los mismos números que se usan para calcular los haberes de legisladores y funcionarios. Ellos solamente por ingresar en el Congreso cobrarán de por vida jubilaciones de “privilegio.” Pregonan siempre su vocación para servir al pueblo, crear leyes beneficiando a la gente, pero pregunto: ¿las leyes son iguales para todos? Que las autoridades de la ANSeS me respondan si es justo que para calcular los haberes no se tenga en cuenta los mayores aportes que hicimos durante años.
Luis Fantinatto
luis@adrianfantinatto.com




Me dirijo a Clarín para hacer conocer mi caso, otro más pensarán, pero a mis 87 años la preocupación y angustia me impulsan a hacer el intento de ver si alguien en la ANSeS o en la Justicia se digna a tomar cartas en el asunto.
Me jubilé como jefa de división de Laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital municipal Santojanni. Mi juicio de reajuste de pensión se halla en la Cámara Sala II desde abril 2015 para tratar la apelación que efectuó la ANSeS al fallo de primera instancia.
En cuanto a un juicio de reajuste jubilatorio mi abogada me informó que el juez ha intimado a la ANSeS para que envíe al juzgado su legajo original.
Necesito una solución ya, no puedo seguir aguardando por más tiempo.
Doctora Beatriz S. de Klurfan
bhk@fibertel.com.ar

domingo, 7 de agosto de 2016

Suben 15% las jubilaciones y la asignación por hijo

Suben 15% las jubilaciones y la asignación por hijo


Regirá desde septiembre y se anunciará esta semana. El haber mínimo rondará $ 5.700.  Además subirán las pensiones. En total se beneficiará a unas 16 millones de personas.


Esta semana se anunciará el aumento de las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales que fija la ley de movilidad y que se cobrará a partir de septiembre hasta febrero de 2017. El porcentaje exacto ya está en manos del Presidente Macri y fuentes oficiales dicen que ronda entre 14 y 15%. En total recibirán ese aumento alrededor de 16 millones de personas.
El aumento comprende a los 6,5 millones de jubilados y pensionados. De ese total, el haber mínimo previsional –que cobra más de la mitad de los jubilados y pensionados – pasará de $ 4.959 actuales a entre $ 5.653 y 5.702. Además, abarca a las pensiones no contributivas, que suman más de 1,5 millones, que son del 70% del haber mínimo, por lo que pasarían a entre $ 3.957 y $ 3.991 mensuales.
También aumenta la nueva pensión universal de adulto mayor (80% del haber mínimo) y en la misma proporción las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH) que perciben los padres de unos 8 millones de chicos.
Por la cantidad de gente comprendida, la movilidad es la “mayor paritaria” del país.
En marzo pasado el aumento fue de 15,35% con lo que la suba acumulada en los últimos 12 meses rondará el 32% anual. Además, en abril, hubo un pago de $ 500 “por única vez” para los que cobraban el haber mínimo.
Estimaciones privadas estiran el aumento al 18% pero aclaran que no les resulta posible precisar el porcentaje exacto porque se desconocen cifras claves de la fórmula de movilidad aprobada en 2008 y en vigencia desde marzo de 2009.
De acuerdo a esa fórmula, las jubilaciones y demás prestaciones que abona la ANSeS tienen dos ajustes al año, en marzo y en septiembre, en base a lo que pasó en los semestres calendarios anteriores (enero-junio y julio-diciembre) con índices que combinan el aumento salarial (del INDEC y el Ministerio de Trabajo, denominado Ripte), la variación de la recaudación tributaria semestral por beneficiario con destino a la ANSeS, con el tope de los ingresos totales anuales de la Seguridad Social.
Por los problemas estadísticos, el INDEC suspendió la difusión el índice de salarios y el Ripte del Ministerio de Trabajo llega hasta marzo último. Por la evolución solo de los recursos tributarios el aumento tope ascendería al 18%, pero si es menor prevalece el índice que combina la combinación de salario y recaudación de ANSeS.
El aumento semestral de entre 14/15% equivale a la mitad del aumento de la inflación que para la Dirección de Estadísticas y Censos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entre enero y junio sumó 29,2%. Y el incremento interanual del 32% se ubica 15 puntos por debajo del 47,1% de la misma Dirección de la Ciudad de Buenos Aires.
La suba de las jubilaciones ajusta también en el mismo porcentaje el haber máximo previsional, el tope salarial sobre el que se hacen los aportes jubilatorios y de salud (17%) y los aportes de los autónomos.
Además, se espera que a partir de noviembre empiecen a cobrar el reajuste y las retroactividades los primeros jubilados y pensionados por los pagos de la ley de Reparación Histórica, lo que elevaría el haber medio del sistema.

Los ingresos, en una carrera difícil contra la inflación

Análisis

El aumento de las jubilaciones y demás prestaciones a partir de septiembre, que comprende el período enero-junio de este año, apenas cubre la mitad del aumento de la inflación de 29,2% de ese período, según los cálculos de la Dirección de Estadísticas porteña. Si se agrega el aumento de marzo, las jubilaciones tendrían un incremento anual de 32%, contra una inflación de 47,1%, según las cifras oficiales. Semejante diferencia – que implica una caída de más del 10% en el poder de compra de las jubilaciones y demás prestaciones en solo 6 meses--- se explica por la propia ley de movilidad. La fórmula de movilidad no toma en cuenta la evolución de la inflación sino considera, por mitades, la variación de los salarios y de la recaudación de impuestos y demás ingresos con destino a la Seguridad Social. Y ambas variables se ubicaron bien por debajo de la suba de los precios. Las paritarias acordaron aumentos en 2 o 3 cuotas de entre el 27 y 37% anual, muy por debajo de la inflación interanual del 47,2%, también de acuerdo a las cifras de la Dirección porteña. Y la recaudación impositiva se ubicó por debajo de la inflación por la menor actividad y por reducciones y devoluciones de impuestos.
Así las cosas, las jubilaciones y pensiones cargan sobre sí con la múltiple presión de los aumentos “a la baja” de los salarios y de los impuestos, la recesión y decisiones de política tributaria. Eso llevaría a un haber mínimo que podría rondar los $ 5.700, muy lejos del valor de la canasta básica del adulto mayor que la Defensoría de la Tercera Edad la valúa en $ 11.000 mensuales.
En otros períodos, la mejor performance de la recaudación tributaria compensaba subas de salarios inferiores a la inflación. En estos meses, uno y otro se desaceleraron y sumados llevan a que las jubilaciones y prestaciones sociales consoliden una pérdida del poder de compra.
La intensidad de ese deterioro dependerá de lo que pase hacia delante con la inflación, los salarios y la actividad en los próximos 6 meses cuando acciona el próximo ajuste, y si se dispone algún aumento de emergencia o nuevamente se otorga algún plus o bono hacia fin de año. También de la cantidad de jubilados incluidos en el programa de Reparación Histórica que cobren el reajuste de haberes y las retroactividades.

Aumentos en Setiembre

Aumentarán Jubilaciones y pensiones un 15%

El mínimo se elevaría a $ 5.700,00

En la semana darán el anuncio

sábado, 30 de julio de 2016

“No perdimos solamente dinero, nos han robado el disfrute de años de vida”

OTRAS CARTAS. Voces, reclamos y esperas de jubilados



Volvemos a preguntar, y esta vez a las nuevas autoridades: ¿los fondos de la ANSeS son públicos o privados? Durante años lo he preguntado por diferentes medios, pero la respuesta siempre ha sido el silencio.
A principio de mes, en “Página abierta” por Radio Cooperativa de la ciudad de Buenos Aires, el diputado del FPV Díaz Roy afirmó lo mismo que ya se había publicado el 28 de diciembre 2008 en la prensa y lo dicho en la Justicia norteamericana: “Los fondos de la ANSeS no son de las AFJP ni del Estado”.
Es decir que son de los jubilados y pensionados del país. No cabe ninguna duda al respecto. Y la pregunta que sigue es elemental: ¿entonces nos siguen robando? Por decreto y luego ley provenientes de un gobierno autoritario. En ese antro, se decidía en qué usarlos y pasaron a ser casi fondos públicos. Hoy se distribuyen a criterio del Estado, donde nosotros los jubilados y pensionados no tenemos ni voz ni voto.
Hemos perdido, no solamente dinero. ¡Nos han robado años de vida! ¿Quién nos devuelve lo que no pudimos disfrutar por mala liquidación de los haberes? “Yo no fui”, fue aquél, pero está muerto. ¿Y nosotros?
Juan R. Bell
belljuanroberto@yahoo.com.ar



Voces, reclamos y esperas de jubilados
¿Presidente se olvidó de que subió al poder porque la gran mayoría de los jubilados creímos en usted? Nos defraudó, nos dio una miseria de aumento. Ahora nos cortan la mayoría de los medicamentos que nos daban sin cargo por el PAMI y debemos pagarlos. ¿Sabe el precio de los medicamentos? No, seguro que no lo sabe y tampoco que muchos de nosotros no podremos comprarlos. Prometió un aumento importante para más adelante, pero eso ya se lo comió la inflación. Le pido que, por lo menos, haga una escala y a los más bajos duplíqueles el haber.
Carlos M. Salvador
cm-salvador@hotmail.com



“Cuando lo hiciste de alma, cuando las 2/3 partes de tu vida estuvo dedicada con amor, con todo el amor a criar hijos, mezclando pañales con evaluaciones a corregir y clases que preparar. Cuando tuviste que dejar los chiquitos al cuidado de los abuelos para cumplir con una fuerza interior que desde tus jóvenes 16 años venías atesorando, cuando te dedicaste de lleno a enseñar, compartir, y disfrutar de tus siempre respetados y queridos alumnos, y tuviste que pedirles disculpas a tus propios hijos por no dedicarle el tiempo suficiente, porque el trabajo y el compromiso eran sagrados. Cuando nunca te interesó saber cuánto ibas a ganar cuando te ofrecían horas de clase, sino que, más allá de la necesidad económica, te preguntabas si llegarías a corregir tantos cursos. Y te dedicaste a cursos de perfeccionamiento, a superarte, y dar testimonio de buena docente”. Esto leí con tristeza en el muro de mi querida ex profesora Graciela Grisafi a quien quieren quitarle el beneficio jubilatorio, sólo espero que las autoridades del IPS revean su caso o alguien con conocimiento intervenga en su favor. Uno de sus tantos agradecidos ex alumnos.
Guillermo Grillini
liam69.guillermo@gmail.com





Muchas veces he leído y escuchado quejas por la atención del PAMI. Hoy quiero hacer llegar mi agradecimiento por la atención recibida en el Centro César Milstein por una operación de cadera. El cirujano Mariano Oetiz es además de eficiente en su profesión, un ser humano amable y dedicado a su paciente. Quiero hacer notar la buena atención recibida de parte de todo el personal de dicha institución. Gracias a todos.
Irene Belletrurri
irenebelletrutti@hotmail.com




En 2009 inicié el trámite de retiro por invalidez. La ANSeS lo rechazó por considerar que no cumplía con los requisitos establecidos en la normativa. Contra esa resolución denegatoria inicié un juicio en el Juzgado Federal de la Seguridad Social N°10, (expediente 61.732/2009). Luego de varios años la Comisión Médica determinó que tengo una incapacidad laboral del 77,55% y en septiembre de 2014 se dictó la sentencia, que quedó en firme, en la cual se me otorgó el beneficio de retiro por invalidez. Pese a las reiteradas intimaciones y la imposición de una multa de $ 300 diarios, la ANSeS aún no ha dado de alta mi beneficio.
Pese a tener un derecho reconocido en sentencia judicial debo vivir de la ayuda económica de mis familiares, ya que estoy incapacitado para trabajar. Necesito cobrar mi haber jubilatorio para vivir un poco más dignamente.
Antonio A. Rossignol
betty-saez@hotmail.com


Me gustaría saber, ¿por qué la ANSeS paga la Asignación Universal por hijo y otros planes con el dinero de los jubilados? Está bien que el Estado pague planes sociales, pero que no lo haga con la plata de la ANSeS. Con ese dinero se le podría aumentar a los jubilados que en su gran mayoría apenas gana $ 4.900 y hasta le podrían pagar el 82% a todos. Reitero que no estoy en contra de los planes, pero sí de donde sale la plata.
Roberto Di Gregorio
roberdigre@hotmail.com





En mi derrotero diario hacia el trabajo, cada vez que paso por el Banco Piano de la calle Scalabrini Ortiz al 400, cerca de las 9.30, es estremecedor ver la cola de jubilados, que desde temprano soportan el frío para cobrar sus magras jubilaciones. La cola da la vuelta por la calle Vera y si no hago mal los cálculos a veces llegan a completar los 100 metros.
Más allá de entender que la tecnología por lo general es poco aceptada por nuestros abuelos para encontrar otras formas de cobro, como ser el cajero automático, ¿qué les costaría a los bancos abrir las puertas una hora antes y dejarlos pasar para que esperen dentro del edificio a que abran las cajas a las 10. Con toda la plata que ganan los bancos que no vengan a decir que es un problema de costos. Tengan consideración, con poco se hace un gesto de bien.
Jorge Villella
jorvillella@gmail.com