viernes, 14 de septiembre de 2012

LA ANSES LE PRESTÓ MÁS DE $ 1.000 MILLONES A LA PETROLERA

También recurren a la plata de los jubilados para financiar a YPF

El ente previsional se quedó con 70% de la primera emisión de deuda de la empresa reestatizada, por $ 1.500 millones. El Nación y bancos provinciales aportaron 17%. El resto fue a inversores. Las tasas, de 16,7% a 18%.

Por MARCELA PAGANO - Clarin  13Set 2012
mpagano@clarin.com
 
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La petrolera YPF cerró ayer la emisión de deuda por $ 1.500 millones, que quedó en su mayoría en manos de la ANSeS. Tal como había adelantado Clarín , el debut en el mercado de la empresa reetatizada fue apenas una excusa para que la compañía tome fondos de los jubilados para financiar el plan estratégico a cinco años. También el Banco Nación y bancos provinciales aportaron dinero. Para los bonos de menor plazo (que quedaron en manos de inversores), la empresa consiguió una tasa menor a la esperada, del 16,74%.

“Estoy muy entusiasmado con los resultados de la transacción. Esta colocación es un hito importante, ya que significa el regreso de YPF a los mercados de capitales”, dijo ayer el CEO de la empresa, Miguel Galuccio, en un comunicado. También describieron la operación como “la más importante de la historia en los mercados locales”. Sin embargo, desde un primer momento el diseño de la colocación contemplaba que la ANSES absorbería un 70% de la emisión total (unos $ 1.050 millones) y se quedaría con el bono de mayor duración. Según las estimaciones preliminares, el Banco Nación junto a bancos provinciales, aportaron el 17% (unos $ 255 millones), mientras que apenas un 13% quedó en manos privadas (10% o $ 150 millones de inversores institucionales, y 3% o $ 45 millones de individuos).

Galuccio había anticipado el 30 de agosto que, para el plan estratégico, preveía una inversión de US$ 37.200 millones en cinco años, pero había dicho que el 70% se financiaría con fondos propios, un 20% con deuda y el resto provendría de eventuales socios. Cuando confirmó el lanzamiento de las Obligaciones Negociables, nunca precisó que la mayor parte quedaría en manos del sector público.

“De entrada sabíamos que la ANSeS se quedaría casi con la totalidad de mayor plazo”, explican en una de las entidades que participó de la colocación. “Por eso nos encargamos de comercializar entre nuestros clientes las dos series de menor duración, aunque formalmente teníamos la potestad de colocar las tres”, agregan.

La emisión, que tenía un piso de $ 1.350 millones, finalmente terminó siendo por el valor máximo de $ 1.500 millones. Constó de tres series: una a 9 meses (de $ 100 millones); otra de 18 meses (por $ 200 millones) y otra a 36 meses por $ 1.200 millones. Esta última es la que casi en su totalidad se llevó la ANSeS y en menor medida el Banco Nación y bancos provinciales y algunas entidades ni siquiera las ofrecieron a sus clientes.

El tramo más corto fue el único que se ofreció a tasa fija, que cerró en 16,74%. Las otras dos series son a tasa variable, y toman como parámetro la Badlar –la tasa de referencia– que ronda los 14%. Así para el tramo de 18 meses será de Badlar más un 3% (hoy 17%) y a 36 meses Badlar más 4% (18%).

Los agentes colocadores coincidieron en que la demanda superó casi en una vez y media el monto emitido. Los principales compradores de las series de menor duración fueron Fondos Comunes de Inversión y aseguradoras. Hubo muy baja participación de multinacionales, pese a que al no poder girar dividendos al exterior ni comprar dólares cuentan con liquidez. Aunque con mínima presencia, algunas firmas industriales compraron ON buscando complacer al Gobierno . “Hubo algunos empresarios que no querían dejar de estar en la foto. Tenían miedo de que, desde el Gobierno, se les reprochara la ausencia”, explican en un banco.

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